Cruz de Borgoña en el Camino de Santiago 2010

13 de septiembre. Tras la celebración del Campamento, un grupo de unos treinta jóvenes emprendió camino hacia el norte para postrarse a los pies del Apóstol Santiago y ganar el Jubileo. Desde la población zamorana de Mombuey, los carlistas completaron una distancia de unos 280 kilómetros en 10 días hasta llegar a la ciudad jacobea. La disciplina durante el transcurso de los mismos era de diana a las 6 de la mañana, organización del trabajo por equipos, rezo del Rosario, llegada al destino alrededor de las 3 ó 4 de la tarde, descanso, formación y Santa Misa. Los peregrinos supieron sobreponerse en todo momento a los sufrimientos físicos provocados por la dureza del Camino, produciéndose solamente una o dos bajas por dolencias previas a la realización del trayecto.

Las muestras de afecto durante todo el Camino fueron numerosas y emotivas. Desde personas que abandonaban sus trabajos al ver en la lejanía las banderas carlistas, para poder saludar y emocionarse ante quienes creían desaparecidos, hasta quienes nos pedían boinas y materiales insistentemente. Las muestras de desaprobación o rechazo fueron minoritarias en todo momento.

La llegada a Santiago, con una banda de gaiteros que precedía a la comitiva, resultó apoteósica. Convertidos en el centro de atención en la Catedral y alrededores, los carlistas procesionaron por varias calles de la ciudad ante el asombro y el divertimento generalizados, asaeteados a preguntas acerca de su procedencia y militancia.

La Santa Misa del Peregrino en la Catedral, el domingo, 29 de agosto, resultó un broche de oro extraordinario a los agradables días pasados en tan magnífica compañía. Felicidades desde aquí a todos los que asistieron e invitamos a quienes no pudieron hacerlo a los sucesivos eventos en los que los jóvenes carlistas están llamados a ser protagonistas.

Aquí se puede ver una selección de fotos de la peregrinación.

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