“La Moreneta llora por sus Requetés”

Recuerda su ejemplo y sacrificio, Terç de Requetés de Nª Sª de Montserrat 1936-39

Nos hemos reunido en esta plaza con el corazón atravesado por el dolor de la profanación, el pasado 14 de enero, del Monumento del Requeté yacente que presidía el Mausoleo del Tercio de Montserrat: una tierra santa donde reposan los restos de aquellos catalanes fieles a la Tradición, que ofrendaron sus vidas por la restauración de la Religión y de la Patria. Los responsables de esta barbarie habéis humillado a los descendientes espirituales de los Macabeos, tal y como se lee en los versos bíblicos que rodean la cripta donde reposan. Nuestro dolor es semejante a la abominación de la desolación que relata el Profeta Daniel, cuando contempló en una visión cómo era blasfemado el Templo de Jerusalén con sacrificios paganos. Sentimos que los responsables de custodiar en esta Abadía a nuestra Patrona, la “Moreneta”, han cometido un gran sacrilegio: segar la memoria de nuestros mártires caídos en la Cruzada del 36. 

Al igual que aquellos que quieren enterrar la memoria de nuestro obispo mártir, D. Manuel Irurita, los depositarios de la fe, han colaborado con los que arrebataron la vida a los requetés catalanes y ahora quieren asesinarlos nuevamente con el olvido. ¿Dónde queda la obra de misericordia de enterrar a los muertos? En ella se incluye no olvidarlos, rezar por sus almas y pedir constantemente su intercesión. Olvidar a nuestros muertos, es peor que arrebatarnos el alma.

Un pecado contra el Espíritu Santo, de esos que no serán perdonados, consiste en “Negar una verdad manifiesta”. Retirando el Monumento, negáis que nuestros mártires merezcan veneración y respeto; negáis que su combate fuera justa; negáis que su sangre sea fértil; negáis -en el fondo- que la fe por la que murieron es la única y verdadera. Así, ¡Oh sepulcros blanqueados! Os habéis entregado a la apostasía y os habéis sometido a la idolatría del poder político -el nuevo Antíoco- que profana el Templo y sustituye el sacrificio agradable a Dios. No creéis en la Patrona de las tierras catalanas, sólo creéis en un falso ídolo: la “nación catalana” y su ramera, esta democracia anticrística. Y esa es la causa de vuestra ceguera. De vosotros ya dijo Nuestro Señor Jesucristo: “guías ciegos”, pues sois los nuevos fariseos que confundís al pueblo.

Retirando la imagen de nuestro queridísimo requeté, que miraba hacia la Virgen, representando su postrer advocación antes de morir, habéis deshonrado a la Moreneta. ¿Acaso olvidáis que ellos deseaban reposar a los pies de la Madre celestial?, esperando el día de la resurrección de la carne y del Juicio Final donde Cristo les ha de reconocer como los que lavaron sus túnicas blancas con la sangre del Cordero. ¿Acaso olvidáis que el Abad Escarré prometió solemnemente que la comunidad custodiaría perpetuamente sus restos? Vosotros podéis olvidar, pero no Dios.

¿Quiénes somos?, os preguntaréis. Somos los descendientes espirituales de los requetés. Somos discípulos de su ejemplo y el fruto de su martirio. Representamos la verdadera Tradición de Cataluña, de la que Torras i Bages sentenció: “Será cristiana o no será”. Pertenecemos al linaje de aquellos catalanes que prefirieron la muerte que entregarse a las tentaciones del liberalismo y sus falsas promesas. Somos parte de los que eligieron las libertades cristianas contra el libertinaje pagano. Somos piedras de esa magnífica fortaleza que se llamó Cristiandad y que ahora, desde dentro, queréis destruir. 

Somos los descendientes de los visigodos que desde Montgruny -la Covadonga catalana- iniciaron la reconquista de nuestras tierras contra el Islam; somos descendientes de los Almogávares, de los marineros y soldados catalanes que combatieron en Lepanto, de los Miquelets que lucharon contra la Revolución Francesa, de los somatenes que en el Bruch doblegaron las fuerzas napoleónicas, de los “malcontents” y “els matiners”. Somos descendientes de aquellos carlistas que, amando profundamente su religión y fueros, se fundieron en las Españas y evangelizaron medio orbe. Somos, en definitiva, los continuadores de los cruzados del 36, somos boinas rojas, siempre dispuestos a dar la vida por Dios y por España. No hemos dejado nunca de existir y aquí estamos porque vuestra traición nos ha interpelado a volver al combate.

Vosotros a los que Nuestro Señor os ha encomendado velar por la fe y custodiar a su Santísima Madre, ¿por qué queréis que olvidemos a nuestros muertos? No lo conseguiréis. Tampoco olvidamos a los 23 benedictinos mártires de esta Abadía inmolados en la terrible persecución religiosa del 36 y que ahora escondéis. No olvidamos que os enorgullecéis de demócratas y antifranquistas, pero que dos veces acogisteis al General Franco bajo Palio. No olvidamos que escondisteis a asesinos terroristas y marxistas que pedían la destrucción de la Iglesia. Entre vuestros muros ha germinado el nacionalismo, la ideología del odio por excelencia. Fuisteis el pesebre que acogió el movimiento político de Pujol que nos ha llevado al enfrentamiento y la destrucción de Cataluña. Y después de todo esto ¿Os molesta la imagen de un requeté? También a los fariseos les molestaban los milagros de Cristo y se lo recriminaban y le exigían que no los mostrara públicamente. ¿Os suena esta postura? 

Ponemos como testigos de vuestra prevaricación a los 319 requetés catalanes del tercio de Montserrat que cayeron en combate. Desde el cielo os miran; desde el cielo os señalan; desde la diestra del Padre os exigen que reparéis vuestra gravísima falta. Con ellos, los aquí presentes en la tierra, os demandamos que restituyáis el monumento. Habéis puesto en peligro desde hace tiempo la salvación de vuestras almas eternas. Es quizá momento de imprecar vuestra redención con un gesto de reconocimiento para con los que murieron para que ahora podías disfrutar de vuestras prebendas. Decís que amáis Cataluña, pero sois cómplices de su agonía espiritual. Y aquí estamos para recordároslo. Somos los hijos de la Tradición que nunca podréis matar. Nuestro deber es exigiros que cumpláis vuestros deberes. Es momento de acabar con tanta hipocresía. La Verdad es una y nos interpela a todos. A vosotros como consagrados a Dios y a nosotros como veladores de los cuatro pilares de nuestro solar cristiano: Dios, Patria Fueros y Rey. 

Por eso queremos que nuestros gritos resuenen hoy en estas montañas y despierten vuestra conciencia:

¡Viva Cristo Rey! ¡Viva la España Católica! ¡Visca Catalunya espanyola! ¡Loor y gloria a los mártires!

 

Carlismo catalán, en Montserrat, 29 de enero de 2022, Festividad de San Pedro Nolasco, fundador de los Mercedarios

 

 

“La Moreneta plora pels seus Requetès”

Recorda el seu exemple i sacrifici. Terç de Requetès de Nª Sª de Montserrat 1936-39

Ens hem aplegat en aquesta plaça amb el cor travessat pel compungiment de la profanació, el passat 14 de gener, del Monument del Requeté jacent que encapçalava el Mausoleu del Terç de Montserrat: una terra santa on descansen les restes dels catalans fidels a la Tradició, que van oferir-se per la restauració de la Religió i de la Pàtria. Els autors d’aquesta salvatgeria heu humiliat als fills espirituals dels Macabeus, tal com es llegeix als versicles bíblics que envolten la cripta on reposen. La nostre amargor és versemblant a l’abominació de la desolació que assereix el Profeta Daniel, quan va contemplar en una visió com era blasmat el Temple de Jerusalem amb sacrificis pagans. Creguem que els responsables de emparar la nostra Patrona, la “Moreneta”, han comès un greu sacrilegi: espigolar la memòria dels nostres màrtirs caiguts a la Creuada del 36.

Igual que aquells que volen ensorrar la memòria del nostre bisbe màrtir, D. Manuel Irurita, els dipositaris de la fe, han col·laborat amb els que van arrabassar la vida als requetès catalans i ara volen assassinar-los altre vegada amb l’oblit. On queda l’obra de misericòrdia de sepultar els morts? Aqueixa inclou no oblidar-los, resar per les seves ànimes i suplicar constantment la seva intercessió. Oblidar els nostres morts, és pitjor que prendre’ns l’ànima.

Un pecat contra l’Esperit Sant, d’aquells que no seran mai perdonats, consisteix a “negar una veritat professada”. Amagant el Monument, negau que els nostres màrtirs mereixin veneració i respecte; negau que el seu combat fos justa; negau que la seva sang sigui fèrtil; negau -en el fons- que la fe per la qual van finar és l’única i veritable. Així, Oh sepulcres argentats! Us heu lliurat a l’apostasia i us heu sotmès a la idolatria del poder polític -el nou Antíoc- que profana el Temple i substitueix el sacrifici agradable a Déu. No creieu en la Patrona de les terres catalanes, només creieu en un fals ídol: la “nació catalana” i la seva ramera, aquesta democràcia anticrística. I aquesta és la raó de la vostra ceguesa. De vosaltres ja va dir Nostre Senyor Jesucrist: “guies cecs”, doncs sou els nous fariseus que confoneu el poble.

Absentant la imatge del nostre amistançat requeté, que cercava amb la mirada a la Verge Maria, representant la seva hodierna advocació abans de morir, heu afrontat la Moreneta. Oblideu que ells volien reposar als peus de la Mare celestial?, esperant el dia de la resurrecció de la carn i del Judici Final on Crist els ha de reconèixer com els que van rentar les seves túniques blanques amb la sang de l’Anyell. És que menysteniu que l’Abat Escarré va prometre solemnement que la comunitat benedictina aixoplugaria perpètuament les seves restes? Vosaltres podeu oblidar, però no Déu i nosaltres tampoc.

Qui som?, ens temptegeu. Som els descendents espirituals dels requetès. Som deixebles del seu exemple i el fruit del seu martiri. Representem la veritable Tradició de Catalunya, de la qual En Torras i Bages va prescriure: “Serà cristiana o no serà”. Pertanyem al llinatge dels catalans que van preferir la mort que lliurar-se a les temptacions del liberalisme i les seves falses promeses. Som part dels que van triar les llibertats cristianes contra el llibertinatge pagà. Som pedres d’aquesta magnífica fortalesa que es va anomenar Cristiandat i que ara, des de dins, voleu destruir.

Som l´estirp dels visigots que des de Montgruny –la Covadonga catalana– van iniciar la reconquesta de les nostres terres contra l’Islam; som la casada dels Almogàvers, dels mariners i soldats catalans que van combatre a Lepant, dels Miquelets que van guerrejar contra la Revolució Francesa, dels sometents que al Bruch van pugnar contra les forces napoleòniques, som fills dels malcontents i els matiners. Som descendents d’aquells carlins que, estimant en cos i ànima la seva religió i furs, es van fondre amb les Espanyes i van evangelitzar mig Món. Som, al capdavall, els hereus dels croats del 36, som boines vermelles, sempre disposats a fornir la vida per Déu i per Espanya. No hem deixat mai d’ésser i hi som ça perquè la vostra traïció ens ha interpel·lat a tornar al combat.

Vosaltres, a qui Nostre Senyor us ha encomanat vetllar per la fe i acovilar la seva Santíssima Mare, per què voleu negligir els nostres morts? No ho aconseguireu. Tampoc oblidem els 23 benedictins màrtirs d’aquesta Abadia immolats en la aterridora persecució religiosa del 36 i que ara afoneu. No oblidem que us bafanegeu de demòcrates i antifranquistes, però que dues vegades vau acollir el General Franco sota Pali. No fugim del cap que vau amagar a assassins terroristes, assassins i marxistes que demanaven la destrucció de l’Església. Entre els vostres murs ha fullat el nacionalisme, la ideologia de l’amargor per excel·lència. Vau ser el pessebre que va acollir el moviment polític de En Pujol que ens ha portat a la batussa i el daltabaix de Catalunya. I després de tot això us agullona la imatge d’un requeté? També als fariseus els capgiraven els miracles del Crist i els bescantaven i li extorquien perquè no els mostrés públicament. Reconeixeu aquesta postura?

Posem com a testimonis de la vostra falsia els 319 requetès catalans del terç de Montserrat que van aclucar el ulls en combat. Des del cel us furguen; des del cel us assenyalen; des de la dreta del Pare us comminen que repareu la vostra gravíssima falta. Amb ells, els aquí presents a la terra, us demanem que restabliu el monument. Heu posat en perill des de fa temps la salvació de les vostres ànimes eternes. És potser moment d’imprecar la vostra redempció amb un gest de reconeixement envers els que van morir perquè ara gaudiu de les vostres prebendes. Dieu que estimeu Catalunya, però sou fautors de la seva agonia espiritual. I ça estem per recordar-vos-ho. Som els fills de la Tradició que mai no podreu acorar. El nostre deure és exigir-vos que compliu les vostres comeses. És el moment d’aturar tanta mauleria. La Veritat és una i ens interpel·la a hom. A vosaltres com a consagrats a Déu i a nosaltres com a vetlladors dels quatre pilars del nostre solar cristià: Déu, Pàtria Furs i Rei.

Per això volem que els nostres crits ressonin avui en aquestes muntanyes i despertin la vostra consciència:

Visca Crist Rei! Visca l’Espanya Catòlica! 

Visca Catalunya espanyola! Loor i glòria als màrtirs!

El carlisme català, a Montserrat, 29 de gener de 2022,

Festivitat de Sant Pere Nolasc, fundador dels Mercedaris

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